Feria del caballo con Álvaro Domecq

Tengo la suerte de que mi trabajo como fotógrafa me lleva a lugares únicos. En este caso vuelvo de la Feria de Jerez, conocida como feria del caballo por sus orígenes en la Edad Media como mercado equino. El fino, el flamenco y el caballo se funden en una fiesta popular considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de España por el Bureau Internacional de Capitales Culturales. Teniendo en cuenta que Jerez es conocida como la cuna del flamenco (Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO), visitar la feria del caballo es hacer una inmersión alegre y colorista en la cultura española.

Me encontraba por el "Sur" haciendo un reportaje de fotos para un nuevo proyecto. Para ello nos recibió "Alvarito" con quien pude compartir un vino en una de las casetas de la feria del caballo mientras preparábamos la sesión de fotos del día siguiente en su finca los Alburejos en Medina Sidonia.
Por primera vez en mi vida me encontraba de frente con un toro bravo que no apartaba la mirada. Me ha quedo la duda si estaba posando para la foto o evaluando la situación para determinar si éramos una amenaza a la pacifica vida que llevan los toros en el campo andaluz antes del trágico final que les espera.

Para los que no conocen la feria del caballo os comento un poquito de que va el asunto. Se celebra en el parque González Hontoria donde encontramos más de 250 casetas decoradas con su particular ambiente donde se pueden degustar las mejores tapas y bebidas típicas de la feria del caballo como son el oloroso y el vino fino. Si buscamos algo más informal, siempre queda la opción de unirse a los jóvenes con su botellón de toda la vida. Para desplazarnos por la feria podemos hacerlo a caballo o alquiler un enganche. En el antiguo Depósito de Sementales de Jerez podemos asistir a diferentes pruebas y demostraciones ecuestres, como por ejemplo  caballos trabajando en doma vaquera y alta escuela española.